martes, 11 de enero de 2011

María Elena Walsh

Esta tarde, al este y al oeste de la ciudad de Buenos Aires se vió venir una tormenta. Pensé que iban a llover flores celestes de jacarandá. Pero no, María Elena nos sorprendió una vez más; apareció un enorme arco iris. Imaginé que era ella saludándonos desde un ramillete de colores.