La semana pasada estuve en Bariloche, invitada por la iniciativa ciudadana Bariloche 2100 y la Asociación Facilitadores a exponer sobre "Cómo construir la ciudad que queremos"
Les copio un artículo de Agencia de Noticias Bariloche sobre mi visita.
Oyhanarte: “B2100 es el mejor ejemplo para pensar un Bariloche distinto”
Marta Oyhanarte, referente nacional en participación ciudadana y fortalecimiento de la democracia, disertó el lunes en nuestra ciudad sobre “Cómo hacer la ciudad que queremos”, invitada por la iniciativa ciudadana Bariloche 2100 y la Asociación Facilitadores.
En su charla, Oyhanarte, aclaró dudas, entusiasmó y aumentó el optimismo para llegar la ciudad que la comunidad logra imaginar pero que tanto cuesta construir.
En la oportunidad Oyhanarte mencionó que “quiero transmitirles humildemente mi experiencia para ayudarles a construir la ciudad que Bariloche quiere, y valorar el rol de Bariloche 2100 que hace que en este momento ello sea posible, ya que es el mejor ejemplo de que se puede pensar un Bariloche distinto”
Asimismo reseñó que “en esta época de globalización son las ciudades y los municipios los protagonistas del cambio, tienen un rol preponderante para repensarse y crear una convivencia creativa”.
“Antes se creía en el ABC (alumbrado, barrido y cuneta), hoy por hoy las ciudades son ABCDE (alumbrado, barrido, cuneta, desarrollo y educación), es por ello que necesitamos hacer algo para promover el cambio y comprometer al otro, donde los tres sectores deben estar involucrados con una fluida confianza”, explicó.
“También es fundamental seguir fortaleciendo las instituciones con reglas de juego claras y mecanismos para hacerlas cumplir”, agregó mas adelante.
Luego Oyhanarte mencionó que "existe una dimensión del nucleo duro, la esencia que permite todo lo demás, como el Estado de Derecho, el acceso a la justicia, la división de poderes, entre otros. Y también existe la dimensión de lo intangible relacionado al compromiso cívico, confianza, transparencia, participación y una sociedad civil inquieta. Es allí donde los ciudadanos podemos actuar”.
A raíz de ello, la co-fundadora de Poder Ciudadano desarrolló una explicación y ejemplos del trabajo desarrollado por su paso por dirección nacional del programa de Auditoría Ciudadana sobre la calidad de las prácticas democráticas a nivel municipal, programa que fue implementado en 70 municipios del país.
En este sentido, dijo que “mediante este programa observamos que se puede construir la ciudad que queremos. Para ello debemos lograr compromiso ciudadano, confianza y una metodología apropiada para hacerlo. Luego, es necesario pensar en una buena idea y construir confianza desde el gobierno local ya que es la proximidad lo que hace posible el cambio”.
“Así evaluamos cuán democrático son los ciudadanos y sus gobernantes, mediante la auditoria ciudadana o también llamada rediseño ciudadano, donde se fomentaron las prácticas de la cultura cívica, participación ciudadana, rendición de cuentas y trato al ciudadano, siendo los actores el equipo ejecutor, los liderazgos y los aliados”.
“Se desarrolló luego el Foro Cívico, el cual fue el corazón de la metodología, el espacio pluralista de reflexión y de intercambio, donde la creatividad fluyó y donde todos participaron. Para finalizar se realizaron las evaluaciones internas y externas y la sistematización de lo realizado”.
Oyhanarte concluyó señalando que “se puede cambiar el paisaje cívico cuando la comunidad comienza a sentir un objetivo común, pero es necesario que todos estén representados”.
La nota completa, aquí.
Más información sobre el Proyecto Bariloche 2100, aquí.
lunes, 8 de noviembre de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
Construyendo confianza: metodologías y herramientas para el compromiso cívico en el nivel local
En Barcelona, entre los días 21 y 23 de junio, en el marco de la entrega anual de Premios al Servicio Público otorgado por las Naciones Unidas, se realizaron varios talleres; participé en uno de ellos como miembro del Comité de Expertos en Administración Pública de las Naciones Unidas y allí expuse sobre: “Construyendo confianza: metodologías y herramientas para el compromiso cívico en el nivel local”.
Destaqué que los métodos y herramientas para la intervención organizada de los ciudadanos en la gestión pública en las etapas de diseño e implementación de programas y en el control de los servicios y los resultados son múltiples, muchos de ellos tienen una aplicación difundida.
Comenté el caso de las auditorías ciudadanas en la República Argentina, metodología que permite a gobernantes y gobernados evaluar el desempeño de la democracia a escala local, al tiempo que proporciona a la ciudadanía herramientas de deliberación, participación y control que contribuyen a su perfeccionamiento en el marco de una necesaria transformación cultural.
Reafirmé la convicción de que el conocimiento de antecedentes sobre prácticas de compromiso cívico ofrece lecciones para concertar formatos de gestión asociada y alianzas plurales que tramen una red actoral de creciente confianza recíproca para incidir en la elaboración de una agenda pública que de prioridad a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La descripción de los talleres, recomendaciones y fotos pueden verse en:
www.unpan.org/ce
Destaqué que los métodos y herramientas para la intervención organizada de los ciudadanos en la gestión pública en las etapas de diseño e implementación de programas y en el control de los servicios y los resultados son múltiples, muchos de ellos tienen una aplicación difundida.
Comenté el caso de las auditorías ciudadanas en la República Argentina, metodología que permite a gobernantes y gobernados evaluar el desempeño de la democracia a escala local, al tiempo que proporciona a la ciudadanía herramientas de deliberación, participación y control que contribuyen a su perfeccionamiento en el marco de una necesaria transformación cultural.
Reafirmé la convicción de que el conocimiento de antecedentes sobre prácticas de compromiso cívico ofrece lecciones para concertar formatos de gestión asociada y alianzas plurales que tramen una red actoral de creciente confianza recíproca para incidir en la elaboración de una agenda pública que de prioridad a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La descripción de los talleres, recomendaciones y fotos pueden verse en:
www.unpan.org/ce
viernes, 18 de junio de 2010
Novena sesión del Comité de Expertos en Administración Pública
Desde el 19 al 23 de abril se celebró en Nueva York la Novena Sesión del Comité de Expertos en Administración Pública. Este Comité es parte del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas; lo componen veinticuatro expertos de todo el mundo. Desde el año 2009 tengo el privilegio de integrarlo. El tema a tratarse en esta oportunidad fue: "Desafíos y Oportunidades para la Administración Pública en el Contexto de la Crisis Financiera y Económica".
Mi presentación se refirió a: "El Ciudadano como Destinatario Central de los Servicios Públicos".
"Más allá de la perplejidad del liderazgo mundial y de la incertidumbre hay una certeza: el nuevo panorama global impone rever la ecuación entre estado, mercado y sociedad. Sería deseable que a esta crisis se la viera como oportunidad para:
- Desarrollar una mirada global fundada en una cultura de cooperación y solidaridad.
- Repensar el rol del Estado -tanto en relación a los fenómenos transnacionales como a los locales- .
- Ampliar los espacios de participación para que los ciudadanos encuentren canales para exigir a sus gobiernos mínimos sociales de cohesión e integración social."
No se pueden esperar soluciones mágicas. Se necesita el esfuerzo cotidiano del sector público, el privado y las organizaciones de la sociedad civil para asociar reflexión, pensamiento estratégico y acción transformadora en todos los frentes de la vida social y política.
El texto completo de la presentación, como así también registro de la totalidad del encuentro y sus conclusiones pueden verse aquí (hacer clic en "documentos").
miércoles, 6 de enero de 2010
El orgullo es del país entero
Artículo publicado hoy por el Diario La Nación (Buenos Aires)
Tuve el privilegio de asistir en Uruguay a dos actos emblemáticos y poderosos. El primero, cuando el presidente Tabaré Vázquez lanzó el Plan Ceibal, en diciembre de 2006. Ese plan consiste en dar en propiedad una computadora a cada niño de entre 6 y 12 años para que todos sean "no sólo iguales ante la ley, que es importante, sino que sean todos iguales ante la vida".
El segundo fue el 13 de octubre de este año, cuando el mismo presidente entregó en una escuela pública de Montevideo la computadora a una niña de seis años para completar la distribución de las casi 400.000 máquinas que ya están en manos de alumnos y de docentes.
En poco más de dos años, a partir de la convicción y de la potencia generadora de un líder político, Uruguay se convirtió en el primer país donde todos los niños que asisten a una escuela pública tienen una computadora portátil. La cifra total del plan representa menos del 5% del presupuesto destinado a la educación. El 70% de las máquinas está en manos de niños que no tenían una computadora en su hogar, la mitad de ellos en el quintil socioeconómico de menores ingresos. A partir de este año, comenzará la entrega a todos los alumnos que cursen el ciclo de educación secundaria y está previsto que los preescolares también sean parte del plan y reciban sus computadoras. Por otra parte, se organizó una división de consultoría para asesorar a otros países que quieran reproducir la experiencia, y hay 1500 voluntarios (Red de Apoyo al Plan Ceibal) que aportan su conocimiento técnico allí donde se lo necesite. Se creó, además, la institucionalidad necesaria para el sostenimiento del plan.
Pregunté a una de las profesionales responsables de la implementación cuáles eran, a su criterio, los tres impactos más importantes de esta política pública. Me contestó: el cambio en la actitud de los docentes, que comenzaron resistiendo la innovación y, a poco de andar el plan, se sumaron con entusiasmo; la motivación y la velocidad con que los niños acceden al conocimiento, y el compromiso y el acercamiento de las familias a la escuela. Luego de un momento de silencio, conmovida, agregó: "Pero, sobre todo, nos ha devuelto el orgullo de ser uruguayos".
Ese orgullo me expresaron el mozo de un bar, una empleada de oficina, un florista, un empresario, una escritora, un médico, un opositor, un taxista?
En el acto del 13 de octubre participaban, también, los niños de la zona rural que habían sido los primeros receptores de computadoras en 2007 que, con soltura y alegría, trasmitían el saber ya adquirido a quienes acababan de recibirla. Quien prestara atención a ese hecho podía percibir uno de los tantos aspectos de la transformación revolucionaria que está generando esta política pública; en este caso, la inversión de la tradicional relación entre lo nacional y lo local y su vínculo con la globalidad.
Al ver a Tabaré Vázquez que, sin discurso, con humildad, agachándose para quedar a la par, le entregaba a la niña más pequeña de esa escuela la computadora, no pude dejar de pensar, ante la inminencia del recambio presidencial, que ese presidente estaba haciendo la verdadera trasmisión del mando en ese momento: con orgullo pasaba la posta a uno de los tantos uruguayos que, con mayor equidad, con nuevas tecnologías y en un proceso de aprendizaje continuo ingresaba en un futuro mejor para su país.
Tuve el privilegio de asistir en Uruguay a dos actos emblemáticos y poderosos. El primero, cuando el presidente Tabaré Vázquez lanzó el Plan Ceibal, en diciembre de 2006. Ese plan consiste en dar en propiedad una computadora a cada niño de entre 6 y 12 años para que todos sean "no sólo iguales ante la ley, que es importante, sino que sean todos iguales ante la vida".
El segundo fue el 13 de octubre de este año, cuando el mismo presidente entregó en una escuela pública de Montevideo la computadora a una niña de seis años para completar la distribución de las casi 400.000 máquinas que ya están en manos de alumnos y de docentes.
En poco más de dos años, a partir de la convicción y de la potencia generadora de un líder político, Uruguay se convirtió en el primer país donde todos los niños que asisten a una escuela pública tienen una computadora portátil. La cifra total del plan representa menos del 5% del presupuesto destinado a la educación. El 70% de las máquinas está en manos de niños que no tenían una computadora en su hogar, la mitad de ellos en el quintil socioeconómico de menores ingresos. A partir de este año, comenzará la entrega a todos los alumnos que cursen el ciclo de educación secundaria y está previsto que los preescolares también sean parte del plan y reciban sus computadoras. Por otra parte, se organizó una división de consultoría para asesorar a otros países que quieran reproducir la experiencia, y hay 1500 voluntarios (Red de Apoyo al Plan Ceibal) que aportan su conocimiento técnico allí donde se lo necesite. Se creó, además, la institucionalidad necesaria para el sostenimiento del plan.
Pregunté a una de las profesionales responsables de la implementación cuáles eran, a su criterio, los tres impactos más importantes de esta política pública. Me contestó: el cambio en la actitud de los docentes, que comenzaron resistiendo la innovación y, a poco de andar el plan, se sumaron con entusiasmo; la motivación y la velocidad con que los niños acceden al conocimiento, y el compromiso y el acercamiento de las familias a la escuela. Luego de un momento de silencio, conmovida, agregó: "Pero, sobre todo, nos ha devuelto el orgullo de ser uruguayos".
Ese orgullo me expresaron el mozo de un bar, una empleada de oficina, un florista, un empresario, una escritora, un médico, un opositor, un taxista?
En el acto del 13 de octubre participaban, también, los niños de la zona rural que habían sido los primeros receptores de computadoras en 2007 que, con soltura y alegría, trasmitían el saber ya adquirido a quienes acababan de recibirla. Quien prestara atención a ese hecho podía percibir uno de los tantos aspectos de la transformación revolucionaria que está generando esta política pública; en este caso, la inversión de la tradicional relación entre lo nacional y lo local y su vínculo con la globalidad.
Al ver a Tabaré Vázquez que, sin discurso, con humildad, agachándose para quedar a la par, le entregaba a la niña más pequeña de esa escuela la computadora, no pude dejar de pensar, ante la inminencia del recambio presidencial, que ese presidente estaba haciendo la verdadera trasmisión del mando en ese momento: con orgullo pasaba la posta a uno de los tantos uruguayos que, con mayor equidad, con nuevas tecnologías y en un proceso de aprendizaje continuo ingresaba en un futuro mejor para su país.
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