Ayer celebramos el Día Internacional de la Mujer.
Algunas mujeres podemos sentirnos "afortunadas" por no sufrir las horribles vejaciones que miles en el mundo aún toleran.
En cada generación muchas mujeres ayudamos a que se dé un paso más hacia un trato igualitario, y por eso me enorgullece algo que una de mis hijas -chat mediante- me decía ayer:
-En una reunión social comenté que en mi casa no había plancha, me miraron horrorizadas, fue peor que si les hubiera dicho que no había terminado la secundaria. Como toda reacción se animaron a decir: pobre tu marido! y yo les dije: No, él piensa como yo, enviamos las camisas a la lavandería y nos las devuelven impecables! En ese tiempo, él y yo nos dedicamos a hacer las cosas que nos gustan a ambos.
Yo le dije “Bien por tu respuesta”, y ella agregó:
"¡Má! ¡hace 33 años que te escucho!”
domingo, 9 de marzo de 2008
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1 comentario:
Marta Oyhanarte, sigo tu trayectoria desde hace años y como mujer me siento orgullosa por tu trabajo.
Creo que la anécdota de tu hija es mucho más que un cuento y te refleja tal cual te imaginamos quienes no te conocemos personalmente pero te hemos seguido.
Coridales saludos
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